Confrontación en Arizona

Armas de fuego de gran potencia, maniobras de milicias y racismo en el proyecto Minuteman

Un voluntario de Minuteman explora el desierto en busca de 'invasores.'
(especial)

Territorio enemigo
Mientras Gilchrist es un miembro recientemente destacado del frente anti-inmigración -- hace poco se unió a la Coalición de California para la Reforma Inmigratoria (California Coalition for Immigration Reform), un grupo de odio cuyo líder describe en forma rutinaria a los mexicanos como "salvajes" -- Simcox ha sido un miembro activo desde el año 2002, cuando fundó la Defensa Civil de la Patria (Civil Homeland Defense), una milicia de vigilantes con sede en Tombstone de la cual se ufana diciendo que ha capturado a más de 5000 mexicanos y centroamericanos que entraron en el país sin visas.

 

"Estas personas no vienen a trabajar. Vienen a robar y traficar drogas", dijo Simcox a Intelligence Report en una entrevista en 2003. "Necesitamos que la Guardia Nacional limpie nuestras ciudades y las acorrale."

Sin embargo, ése era el viejo Chris Simcox, no este nuevo Chris Simcox bien vestido, acicalado y listo para salir a escena.

El viejo Simcox describía a la Defensa Civil de la Patria como un "comité de vigilantes" y "una milicia de patrullaje fronterizo". El nuevo Simcox -- el entrevistado en decenas de programas de noticias de televisión nacional y por los principales periódicos para artículos sobre el proyecto Minuteman -- calificó a su nuevo y más amplio equipo de ciudadanos de patrullaje fronterizo como "más bien un programa vecinal de vigilancia".

El viejo Simcox decía de los inmigrantes mexicanos y centroamericanos: "No les importa cortarte la garganta y tomar tu dinero, o vender drogas a tus hijos o violar a tu hija; son gente malvada." El nuevo Simcox dijo que comprendía sus dificultades, y los consideraba víctimas de las políticas fallidas de su propio gobierno.

Gilchrist pronunció sus mordaces citas incluso con mayor maquillaje, comparándose frecuentemente a sí mismo y a la mayoría de sus voluntarios con "Martin Luther Kings blancos" y al proyecto Minuteman con el movimiento por los derechos civiles. Absurdamente, él y Simcox han declarado en una entrevista tras otra que diseñaron el proyecto Minuteman para "proteger a los Estados Unidos de los traficantes de drogas y los terroristas", en igual medida que para atrapar a inmigrantes indocumentados y entregarlos a la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos.

Los medios estadounidenses convencionales fracasaron ampliamente en cuestionar estas flagrantes reinvenciones, aun cuando la retórica militante de Gilchrist sobre los inmigrantes que "devoran y saquean a nuestra nación" todavía se encuentra en el sitio web del proyecto Minuteman; aun cuando las declaraciones de Simcox son de dominio público (muchas fueron publicadas en su propio periódico, Tombstone Tumbleweed), y aun cuando los líderes del proyecto Minuteman tienen antecedentes de haber mentido a los medios.

A principios de este año, los sitios web neonazis y de defensa de la supremacía blanca comenzaron abiertamente a reclutar simpatizantes para el proyecto Minuteman. En respuesta, Gilchrist y Simcox declararon que habían prohibido específicamente la participación de los cabezas rapadas neonazis y los miembros racistas de organizaciones como la Alianza Nacional y Naciones Arias. Presionados por los periodistas para que explicaran exactamente cómo planeaban mantener fuera a estos indeseables, los dos organizadores afirmaron que estaban trabajando con el FBI para verificar cuidadosamente los antecedentes de todos los voluntarios potenciales de Minuteman, y lo único que lograron fue que el FBI lo negara por completo.

Entonces, Gilchrist y Simcox aseguraron que estaban verificando personalmente a cada uno de los voluntarios potenciales usando para ello bases de datos en línea. Aun si fuera cierto, una de las computadores de Gilchrist falló en la mañana del 1 de abril, borrando los registros de por lo menos 75 voluntarios preinscritos. Como resultado, el procedimiento de inscripción llevado a cabo en Tombstone degeneró rápidamente en una inscripción irrestricta, y virtualmente a cualquier persona que se presentara y diera su nombre se le entregaba una insignia del proyecto Minuteman y se le indicaba dónde ir al día siguiente para que se le asignara un puesto de vigilancia.

Además, Gilchrist y Simcox manifestaron a los medios antes del 1 de abril que a los únicos voluntarios a quienes se les permitiría portar armas serían aquellos que tuvieran un permiso de portación de armas ocultas de los estados de los que provinieran, como una pauta de que por lo menos habían pasado una somera investigación de antecedentes. De hecho, prácticamente no se pidió ningún permiso.

Si bien la mayoría de los voluntarios de Minuteman no eran racistas organizados, por lo menos un miembro de Naciones Arias se había infiltrado, y Johnny y Michael afirmaron que había dos de los seis miembros del cabildo de Phoenix de la Alianza Nacional que se habían enlistado como voluntarios de Minuteman. Dijeron que los otros cuatro habían llegado por separado en grupos de dos para cubrir más terreno y ser menos conspicuos. Aseguraron que los miembros de la Alianza se presentaron para respaldar el proyecto Minuteman, pero también para reclutar nuevos miembros y para aprender cuáles eran las zonas remotas de gran actividad para los que cruzaban la frontera en el Condado de Cochise. Dijeron que su intención era volver y organizar pequeñas patrullas móviles de vigilantes, pertenecientes únicamente a la Alianza Nacional, en el otoño "cuando podamos tener un poco más de privacidad", según las palabras de Johnny.

El día después de la desastrosa inscripción, el proyecto Minuteman patrocinó una protesta frente al cuartel general de la Patrulla Fronteriza de Naco. Convocó alrededor de 75 manifestantes, incluidos Johnny y Michael, que se sentaron tranquilamente en sillas de jardín, usando lentes de sol y sosteniendo pancartas.

El cartel de Michael estaba decorado con un gráfico de flechas de un salón de operaciones militares; las flechas representaban ejércitos marchando desde México hacia el norte y se desplegaban dentro de todo Estados Unidos.

"¿Invasión?", preguntaba el cartel. "¿Qué invasión?"

El gráfico del cartel de Michael era casi idéntico a las imágenes de un cartel publicitario que la Alianza pagó para colocar a principios de año en un barrio predominantemente latino de Las Vegas, y en volantes de la Alianza arrojados en las entradas a los garajes y los jardines de Douglas y Tombstone a fines de marzo, durante una campaña nocturna de distribución.

"¿Inmigración o invasión?", preguntaban los volantes. "Los 'no-blancos' están convirtiendo a los Estados Unidos en un barrio marginal del Tercer Mundo. Vienen por la asistencia social o para quitarnos los empleos. Traen el delito. ¡Hay que enviarlos de regreso ahora!"

Johnny y Michael no revelaron sus apellidos a nadie y no hablaron de sus ocupaciones en ningún momento, aunque Michael dijo que había luchado en la primera Guerra del Golfo con la 82a División Aerotransportada. En la protesta vestía un chaleco camuflado para el desierto sobre una camisa negra, estampada con un puño blanco y botas de combate. Había también otras pequeñas pistas sobre la ideología del par. Mientras conducían hacia la manifestación de protesta, pusieron a todo volumen la música de la banda de rock Youngblood, del white-power (poder blanco). Johnny hizo varias referencias a las "14 Palabras", un adagio de la supremacía blanca ("Debemos asegurar la existencia de nuestra raza y el futuro de los niños blancos"). Johnny también tenía el símbolo de la Alianza Nacional tatuado en la nuca y "Nacido en los E.C.A.", en alusión a los Estados Confederados de América, escrito con tinta debajo de la mandíbula izquierda.

"Ambos crecimos en El Paso, y desde niños tenemos conciencia del problema racial", afirmó Michael. "Cuando cursábamos sexto grado, El Paso implementó un programa de busing (traslado de escolares en autobús a colegios fuera de su zona para favorecer la integración racial), y me enviaron a una escuela secundaria donde el 95% eran mexicanos. Me pegaban casi todos los días. Johnny y yo empezamos a respaldarnos el uno al otro, y desde entonces hemos estado peleando contra los mexicanos".

Aunque ambos viven en Arizona desde fines de la década de 1990, el proyecto Minuteman les proporcionó la primera oportunidad en la que se atrevieron a acercarse a la frontera.

"La única manera en la que yo vendría aquí es con un grupo de otros blancos con armas", aseguró Michael. "Los blancos son minoría en las ciudades fronterizas. Ya han sido tomadas. éste es territorio enemigo."

Preparen armas
El "centro de comando y comunicaciones" del proyecto Minuteman estaba ubicado en el campus de la universidad Miracle Valley Bible College, un antiguo complejo religioso en las afueras de Naco. Había colchones manchados y trastos sucios abarrotaban los salones de los edificios de dormitorios del complejo, donde dormían 100 voluntarios de Minuteman de a dos por habitación.

Otros 30 a 40 vigilantes levantaron carpas en una cancha de fútbol cubierta de mala hierba con una valla de protección oxidada, donde los fuertes vientos del desierto silbaban mientras arrastraban y hacían girar cúmulos de maleza seca.

La atmósfera social del desolado complejo estaba saturada de paranoia, fetichismo militar y machismo. Un cartel impreso prolijamente en la sala de duchas comunitaria, que anunciaba "Horario de duchas para mujeres: 7-9 y 3-5", estaba garabateado con la leyenda "¡NO!" ¡HOMBRES úNICAMENTE!"

En el día dos del proyecto Minuteman, los voluntarios se referían a la cafetería de la universidad como "el comedor", los dormitorios como "los cuarteles" y los límites del campus como "el perímetro". La seguridad era estricta. Los guardias armados patrullaban el perímetro y detenían a los autos en la puerta principal para verificar si los ocupantes llevaban las insignias de Minuteman. Los equipos de seguridad de Minuteman colocaron al azar bengalas de disparo en el desierto, fuera de las estructuras del complejo, para que durante las noches los alertaran de la presencia de intrusos.

Los rumores de peligro inminente recorrían los dormitorios con regularidad, con gritos de "preparen armas", porque la conocida pandilla callejera centroamericana MS-13 estaba por atacar el campus.

La MS-13 es el cuco favorito de los movimientos anti-inmigración; a fines de marzo, rumores sin fundamento difundidos por internet decían que los líderes de la MS-13 habían dado órdenes para que cientos de miembros de la MS-13 de Los ángeles y Phoenix se dirigieran al Condado de Cochise y "les dieran una lección a los Minutemen". El 28 de marzo, el Washington Times informó de estos rumores como un hecho en un artículo de portada bajo el título "Banda atacará la vigilia de Minuteman en la frontera con México".

En la noche del 4 de abril, un grito de alarma se extendió por todo el complejo de Miracle Valley, afirmando que se había recibido "una amenaza creíble" de que miembros armados de la pandilla MS-13 estaban por liderar un ataque de cientos de mexicanos "a través del alambrado" y contra los puestos de Minuteman a lo largo del Camino Fronterizo.

Colocándose blindajes en el cuerpo y cargando sus armas con furia, los oficiales de seguridad del proyecto Minuteman y ciudadanos voluntarios subieron a los vehículos y corrieron al rescate, para descubrir que, al igual que todos los supuestos ataques al complejo de Bible College, el ataque de la MS-13 nunca se concretó.

La cultura del miedo del proyecto Minuteman comenzaba arriba con los dirigentes y se extendía de manera descendente a través de los rangos. Un enorme guardaespaldas vestido completamente de negro seguía a Gilchrist en todo momento, y Simcox usaba a menudo un chaleco antibalas (Simcox no puede portar armas debido a una condena de 2004 por portar ilegalmente una pistola en un parque nacional, mientras estaba a la caza de inmigrantes).

Cuando Johnny y Michael llegaron por primera vez a sus puestos asignados en el Camino Fronterizo, observaron con recelo una formación rocosa sobre una colina, a unos 250 metros de distancia en territorio mexicano.

"ése es un nido perfecto para un francotirador de la MS-13", afirmó Michael. "Debes estar alerta a cualquier destello metálico que provenga de allí".

Johnny extrajo un par de fundas vinílicas de rifles desde un escondite en una ruma de equipos suplementarios militares y de campamento que colmaban la parte trasera de su Toyota 4Runner. Dentro de las fundas había rifles de asalto, una violación a la política sobre armas de Minuteman, que exigía a sus voluntarios que portaran únicamente pistolas. "Están cargadas, y aquí hay cartuchos adicionales en caso de que algo suceda", dijo.

Carl encontró una depresión en la tierra debajo de su camioneta y convocó a su escuadrón.

"ésta es nuestra posición de repliegue", explicó. "Si recibimos disparos, todos se refugian aquí y bajan la cabeza".

Pero no hubo disparos, ni hordas invasoras de tez oscura. Día tras día, hora tras hora, los voluntarios del proyecto Minuteman se distribuyeron en siete puestos a lo largo de un tramo de una milla del Camino Fronterizo, sentados en sillas de jardín y dando vueltas, mirando fijo la tierra, los cactus y las ocasionales liebres.

Había tan poca actividad en el lado mexicano de la cerca que un ranchero solitario a caballo al sur de la frontera era suficiente para establecer una serie de agitadas comunicaciones radiales: "Estación Dos, habla estación Uno, tenemos un posible elemento hostil dirigiéndose a caballo hacia su posición, cambio".

El ranchero sonrió, saludó con la mano y gritó: "¡Hola!"

"Es probable que esté estudiando la fortaleza y las posiciones de nuestras tropas", dijo Michael. "No confío en ese hombre".