Cortina de Humo

Los activistas aseguran que existe un movimento anti-inmigracin negro que est ganando fuerza. Pero Parece ser en gran parte obra de gente blanca.
An almost entirely white audience erupted in cheers when black anti-immigration activist Terry Anderson denounced Mexican immigrants. Black speakers are extremely popular at such events because, critics say, they provide window dressing for an overwhelmingly white movement.
(Todd Bigelow)
'Tú no eres negro'
La FAIR no es la única organización que está tratando de pintar de negro el rostro del movimiento anti-inmigración. El Cuerpo de Defensa Civil Minuteman (Minuteman Civil Defense Corps), consulte Conmoción en la Derecha, un producto derivado de la "patrulla fronteriza de ciudadanos" del Proyecto Minuteman original, se identifica actualmente como "un proyecto de la Alianza de la Declaración (Declaration Alliance)", un consorcio de derecha liderado por el ultraconservador afroamericano Alan Keyes, mejor conocido por sus numerosas postulaciones fallidas al Senado y la presidencia de los Estados Unidos por el partido republicano. En la actualidad, Keyes declama en eventos del Cuerpo de Defensa Civil Minuteman usando un sombrero vaquero de color negro.

Además, cuando el cofundador del Proyecto Minuteman, Jim Gilchrist, envió a la caravana de su grupo a cruzar el país hasta Washington, D.C., el pasado 3 de mayo, eligió Leimert Park, un vecindario de Los Ángeles de mayoría afroamericana, como el punto para la realización del mitin de la caravana. Gilchrist trajo al Reverendo Jesse Lee Peterson, cabeza afroamericana de la organización cristiana fundamentalista de derecha Hermandad para un Nuevo Destino (Brotherhood Organization for a New Destiny), junto con Ted Hayes, el defensor negro que aboga por quienes viven en las calles, para respaldarlo.

Se suponía que el mitin debía ser una invitación para el apostolado de Minuteman, pero no alcanzó la bendición. Enfrentado con docenas de afroamericanos acusando a Gilchrist de racista y etiquetando a sus asociados negros de "Sambos", Gilchrist cambió su cara amistosa. "Minutemen, defiendan sus puestos", ladró. Luego, refiriéndose al hombre que lideraba las consignas en contra de sus seguidores, Gilchrist agregó, "Si lo que quiere es guerra, pues comencemos aquí", según el periódico Los Angeles Times.

"Los confrontamos y los echamos de nuestra comunidad con todo y su sinsentido racista", expresa Najee Ali, presidente de la organización de derechos civiles islámica H.O.P.E. en Los Ángeles. "Quisimos hacerles saber que no son bienvenidos en nuestra comunidad y que nos ofendió que la hubieran elegido como punto de partida".

La confrontación de Ali con los Minutemen en el mes de mayo no fue ni la primera ni la última. Durante todo el verano, Ali fue el anfitrión de una serie de foros sobre las relaciones entre las comunidades latinas y negras. Fueron parcialmente patrocinados por la Alianza de Liderazgo Latino y Afroamericano (Latino and African American Leadership Alliance), que tiene como copresidentes a Ali, al Reverendo Al Sharpton y a Christine Chavez, nieta del activista sindicalista César Chavez. Se hicieron presentes Minutemen tanto negros como blancos para hostigar a los miembros del panel —incluyendo el asambleísta del estado de California y los miembros del Concejo de la Ciudad de Los Ángeles— y para intimidar a la audiencia.

"Al comienzo no entendía por qué estaban ahí", expresa Anike Tourse, panelista en uno de los foros de Ali representando a la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (Coalition for Humane Immigrant Rights of Los Angeles). "El panel no trataba sobre inmigración, sino de las relaciones entre negros y latinos. Pero se aseguraron de que [la inmigración] se trajera a colación".

Tourse señaló que durante su presentación los Minutemen se ubicaron en los asientos de las primeras filas emitiendo ruidos molestos y armando "tremenda escena".

Uno de los Minutemen negros, agrega la panelista Xiomara Corpeno, "se dirigió a Ali y le dijo, 'Vendiste a tu gente. Tú no representas a la gente de color. Tú no eres negro'".

Sin embargo, evidencias contundentes muestran que los Minutemen negros no representan a la opinión afroamericana general en cuanto al tema de la inmigración. Varias encuestas importantes muestran que la mayoría de afroamericanos favorecen el proyecto de ley Kennedy-McCain del Senado estadounidense, que permitiría a muchos trabajadores indocumentados permanecer en los Estados Unidos y con el tiempo obtener la ciudadanía. La mayor parte de los principales grupos de derechos civiles, incluyendo la Asociación Nacional para el Progreso de Personas de Color (National Association for the Advancement of Colored People, NAACP) y la Liga Urbana (Urban League), han salido en defensa de los inmigrantes latinos. Los centros de educación superior y universidades históricamente negros han empezado una agresiva campaña de reclutamiento de latinos, quienes cuentan con una tasa de graduados de la escuela secundaria de 86%, según un estudio reciente del Pew Hispanic Center.

Sheila Jackson Lee, una congresista afroamericana de Texas, ha denominado al movimiento de los derechos de los inmigrantes como "el problema de los derechos civiles de nuestros tiempos".

Pero para Ted Hayes, no es eso. Es "la amenaza más grande para los ciudadanos de color de los Estados Unidos desde la esclavitud".

Peones en su partida
Alto y desgarbado, Hayes viste túnicas y lleva una melena de rastas bajo un kufi africano. Alrededor del cuello lleva colgado un pentagrama hebreo israelita negro. Hayes era defensor del poder negro a comienzos de los años 80, antes de convertirse en activista por los derechos de los que no tienen hogar, y no se lo oirá respaldando a los sitios web de supremacía blanca. Pero se considera un Minuteman, y ha nombrado a su propio grupo anti-inmigración, derivado del proyecto Minuteman, Crispus Attucks Brigade, en honor a un hombre negro que fue el primero en ser asesinado durante la Masacre de Boston llevada a cabo por la Gran Bretaña de la época colonial.

Y eso lo llevó a presenciar un mitin reciente y marchar lado a lado con una mujer llamada Barbara Coe, fundadora y líder de la Coalición de California para la Reforma Inmigratoria (California Coalition for Immigration Reform). Coe, expresa Hayes con entusiasmo, es "una gran dama".

Coe también es miembro autoproclamada y reiterada oradora invitada del Consejo de Ciudadanos Conservadores (CCC), un grupo de supremacía blanca que ha descrito a los negros como "una especie retrógrada de la humanidad" y comparó en una ocasión al cantante pop Michael Jackson con un chimpancé.

"Eso demuestra la ignorancia de Ted", afirma Najee Ali, agregando que Hayes "carece de seguidores" en la comunidad negra. "Se alió para ser usado como peón".

Hutchinson agrega: "Ted y Terry no cuentan con seguidores que no estén relacionados al tema de la inmigración. No tienen ni uno. Se los considera, aquí en Los Ángeles, una burla".

Pero en el mundo del movimiento nacional anti-inmigración, Anderson y Hayes son jugadores importantes. El veneno que escupen sobre los mexicanos tiene el mismo tono incendiario que la retórica con la que algunos nacionalistas negros y líderes de la organización Nación del Islam (Nation of Islam) se dirigieron a los blancos en el pasado. En la actualidad, los activistas negros como Anderson y Hayes están usando el mismo tono acusador y provocativo para atormentar a alguien de su propio tamaño: los latinos, quienes de acuerdo al último censo acaban de sobrepasar a los negros como la minoría más numerosa de los Estados Unidos. Aseguran que ahora son los hispanos quienes están oprimiendo a las comunidades negras, al causar la reducción de salarios, al aceptar empleos y al asesinar negros en las calles, escuelas y cárceles. Terry Anderson explica, "El 'hombre blanco' contra el que estamos luchando son los mexicanos".

En el escenario en Las Vegas, Anderson perdona a toda la raza blanca en nombre de los otros cuatro hombres negros en la audiencia. "Los hombres blancos no siempre fueron justos con mi gente. Pero nosotros perdonamos y olvidamos". Luego llama a los latinos "las personas más racistas que he visto en mi vida" y empieza a burlarse de la idea de que los "mexicanos realizan los trabajos que los estadounidenses no quieren aceptar", nombrando una lista de trabajos de obrero que él realizaría con gusto: colocación de tablarroca, reparación de tejados, limpieza de autos. "Incluso cosecharía algodón", expresa. Luego se calla por un instante, al darse cuenta de lo que acaba de decir. "¡No, no cosecharía algodón!".

La audiencia ríe en aprobación de la oratoria jovial de Anderson. Éste finaliza con la popular frase de llamado y respuesta en el dialecto del área de South Central de Los Ángeles, que identifica a su programa radial: "Si no estás molesto..."

La audiencia, bien entrenada en el seguimiento de este hombre negro, grita al unísono: "¡Entonces no estás prestando atención!".

Anderson baja del escenario para encontrarse con una ovación de pie que lo aclama, y camina por el pasillo chocando las palmas de sus seguidores a su paso. Ubica a su esposa entre la multitud, aún sentada en la oscuridad de la última fila, y regresa a su asiento en las sombras.