Fuerza Mortal

Esgrimiendo insultos y un arma, Roy Warden amenaza de muerte a los latinos rutinariamente. Algunos observadores temen lo peor.
Déficit de atención
Como muchos que han visto a Warden en acción, Matt Lowen, un activista de derechos humanos que trabaja para el Comité de Servicios de los Amigos Estadounidenses (American Friends Service Committee), sospecha que Warden puede padecer de "serios problemas mentales". "Me recuerda a un niño que no recibe la atención necesaria y que con continuas pataletas lo que consigue es atraer atención negativa", expresa Lowen.

Las rabietas de Warden han sido sancionadas con frecuentes palizas por parte de los medios de comunicación de Tucson, además de dos arrestos en los últimos seis meses. Asimismo, su sitio web ha sido víctima de piratería, y Warden asegura que la razón por la que ahora vive en su auto es que se lo desalojó de su vivienda alquilada en represalia por sus manifestaciones. También asegura que pandilleros en pantalones anchos lo han seguido y que ha recibido muchas amenazas de muerte desde lugares tan lejanos como Colombia.

Independientemente de que sea un lunático o de que sólo actúe como tal para causar conmoción, Warden hace que sea imposible ignorarlo, y sus opositores dicen que es el producto natural, así como también un símbolo, del cada vez más áspero tono que ha tomado el debate nacional sobre la inmigración, un debate en el que las mentalidades y métodos que en el pasado se consideraban extremos han pasado ahora a ser lo que se considera normal. Hace tres años, los partidarios anti-inmigración de línea dura eran descritos con frecuencia como elementos extremistas inestables por los medios de comunicación más importantes, con el Presidente Bush catalogando a un grupo de "vigilantes". Ahora, el presentador de noticias Lou Dobbs se refiere a ellos como héroes y patriotas en la cadena de televisión CNN.

"La demagogia y victimización de los inmigrantes por parte de figuras públicas en los medios de comunicación nacionales ha alentado a los Roy Wardens del mundo a ser más descarados y violentos", dice Rich Stolz, un organizador de los derechos de inmigración que vive en Tucson y trabaja para el Centro para el Cambio Comunitario (Center for Community Change). "Mientras se permita sin cuestionamientos la propuesta de políticas fundamentalmente violentas tales como la militarización de las fronteras, el vigilantismo, las deportaciones en masa y los campos de concentración para inmigrantes en el debate público sobre la reforma inmigratoria, cualquier persona con una mentalidad como la de Roy Warden sentirá que cuenta con un pase libre a usar la plataforma anti-inmigración para predicar odio y violencia".

Muchos en Tucson se preocupan de que sólo sea una cuestión de tiempo antes de que Warden le dispare a alguien o de que alguien le dispare. "Él sólo está esperando el momento en el que se sienta amenazado, en el que se invada su espacio, y esa arma será disparada", asegura Lowen. Mientras tanto, a medida que las bufonadas y la retórica de Warden se vuelven más incitantes, consumen más tiempo y energía entre las fuerzas a favor de la inmigración en la región fronteriza de Arizona. En este sentido, Warden es un éxito, una distracción estratégica. "Los activistas en la comunidad latina realmente no pueden hacer nada más que pensar en Roy Warden, seguirlo con las cámaras esperando a que cometa un error", expresa Lowen.

Uno de aquellos activistas es el adolescente de 16 años Arturo Rodriguez, quien decidió el pasado mes de junio averiguar lo que sucedería si sobrepasaba la línea de Warden.

'Te aniquilaré'
En una diminuta sala en su vivienda en Tucson, Arturo Rodriguez conecta su cámara de video a un televisor y presiona el botón de "reproducir". Aunque su madre ha visto varias veces la grabación que aparece en la pantalla, las imágenes aún generan lágrimas amargas en sus ojos, que seca con el dorso de su mano.

La grabación es de una manifestación que Warden llevó a cabo el 3 de junio. Detrás de la cámara estaba Arturo, un delgado adolescente con anteojos. Su tímida sonrisa deja entrever sus frenos.

Arturo es un activista en ciernes. Explica que quería documentar las actividades de Warden este verano. "Estaba asustado", admite, "pero algunas veces uno simplemente tiene que aguantarse el miedo". Su grabación muestra a Warden estableciendo su usual "perímetro" en una porción de la acera con un pedazo de cordón de tendedero. Mientras Warden fustiga y ronda su espacio, Arturo y un amigo sobrepasan la barrera. Warden estalla en el rostro del adolescente.

"¡Lárgate!". Warden le grita a Arturo, llenando la lente de la cámara de video con su rostro. "¡Te voy a meter una bala en la cabeza, carajo!".

Arturo sigue grabando a medida que Warden brama y empieza a caminar hacia él. "Aléjate de mi frontera", advierte Warden. Luego, empuja a Arturo. "Más vale que te mantengas alejado de nuestra área porque si no, te aniquilaré".

Arturo le entregó la grabación a la policía y Warden fue arrestado por asalto, conducta contra la moral pública y dos cargos por realizar amenazas intimidantes. El juicio de Warden por estos cargos ha quedado pendiente. En comparecencias preliminares ante el juez, ha usado una bandera mexicana a modo de felpudo y ha vestido una camiseta con la inscripción "Chicana Pendeja" debajo de una foto grande de Isabel Garcia. Garcia es la defensora legal del condado de Pima y la líder de la organización Derechos Humanos.

El pasado mes de mayo, Warden hizo circular un correo electrónico con el asunto "De Warden para Isabel Garcia: te voy a volar esa maldita cabeza". El cuerpo del correo electrónico expresaba lo siguiente: "Si cualquiera de tus mafiosos pendejos me ataca de forma alguna, si irrumpe en mi perímetro, realiza cualquier amenaza de usar la fuerza mortal en contra de mi vida, etc., no dudaré en desenfundar mi arma para volarles las malditas cabezas".

En una entrevista sobre el correo electrónico realizada por un reportero de televisión, Warden declaró: "No comprendo cuál es el problema. Esto es condicional: si tratas de matarme, yo te mataré primero. Es muy sencillo".

Garcia, a quien Warden denomina una "Amazona de pechos peludos", ha estado trabajando en materia de los derechos de los inmigrantes durante 30 años. Sus padres eran activistas, y participó en su primera manifestación cuando tenía 10 años. Está acostumbrada a las amenazas e insultos y asegura no temerle a Warden, pero sí está frustrada por el efecto que ha tenido su actuación de Demonio de Tasmania en contra de la inmigración. Garcia indica que aunque las marchas masivas en favor de la reforma inmigratoria del 10 de abril atrajeron a millones de personas a marchar pacíficamente por las calles en todo Estados Unidos, la marcha de Tucson se tornó violenta cuando Warden colocó una bandera en llamas en el centro de un parque ubicado junto al recorrido de la marcha. La multitud se abalanzó hacia Warden, por lo cual un oficial de policía desenfundó su arma. Se arrestó a seis jóvenes activistas en favor de la inmigración por cargos de asalto agravado en contra de un oficial del orden, por interferir con operaciones gubernamental, obstaculizar la prosecución y perturbar la paz, mientras que Warden fue arrestado al día siguiente y acusado de sospecha de asalto, daño en propiedad ajena y quema imprudente (estos cargos, como aquéllos resultantes de su enfrentamiento con Arturo Rodriguez, han quedado pendientes).

"Realmente se inmerge en este estado de malicia y odio. Nos llama animales", afirma Garcia. "Le gustaría que un joven latino lo atacara. Así podría sacar su arma y dispararle".