Donald E. Pauly, 64
Henderson, Nev.

Donald Pauly es un negador del holocausto y un autoproclamado "Rastafari Sionista" que cree, entre otras cosas, que "todos los judíos deben regresar a Israel" y que "todos los negros deben regresar a áfrica". En estos días, sin embargo, Pauly está principalmente preocupado por expulsar a los mexicanos de Estados Unidos.

Pauly que es un ingeniero eléctrico independiente, en 2002 formó el Partido de Emigración de Nevada, un partido político con una sola cuestión que defiende la repatriación forzada de todos los inmigrantes latinos que residen en Estados Unidos, más allá de su posición legal, y le pide al gobierno que ubique a los francotiradores en la frontera con órdenes de "disparar a matar".

"Traigan al funcionario consular mexicano más cercano para recoger el primer cadáver. La palabra se esparcirá rápido por todo México", propone Pauly. "La inmigración debería estar interrumpida en cuestión de días". La plataforma del Partido de Emigración también llama a la esterilización forzada de todas las mujeres mexicanas que viven en México luego del nacimiento de su primer hijo. "El costo de esterilizar un gato es de $100. Seguramente $400 serán suficientes para una mexicana", comenta Pauly.

"El coeficiente intelectual es otro elefante en la sala además de la inmigración", le dijo Pauly a Intelligence Report". "Los mexicanos y los americanos negros tienen el mismo coeficiente intelectual de alrededor de 85. La diferencia principal es que los mexicanos trabajarán sin ser azotados".

A pesar de tal retórica incendiaria, Pauly afirma que el Partido de Emigración no está alimentado por el odio racista, al menos no cuando se trata de mexicanos. "Amamos positivamente a los mexicanos en México y somos el mejor amigo que tiene México. Queremos reemplazar a su gobierno corrupto por uno que cuide a su gente", agrega. "Dejaríamos de alimentarlos como moscas y les daríamos empleos".

Pauly se negó a discutir la membresía al Partido de Emigración y sólo dijo: "tenemos una empleada telefonista en la empresa, una mujer que conduce el transmisor de radio de un taxi, un profesor universitario, un capataz de la construcción y un trabajador de la construcción. Todos ellos probablemente enfrentarían el hecho de ser despedidos por sus empleadores ilegales amantes de los extranjeros si su implicancia con el Partido se hiciera pública".

En diciembre de 2006, Pauly ayudó a organizar una pequeña protesta mexicana de quema de banderas frente al consulado de México en Phoenix. Le dijo a una multitud de protestantes anti racistas que él quiere a todos los inmigrantes deportados de los Estados Unidos, sin importar su color de piel. "Quisiéramos que los bebés sujetos de Irlanda vayan a su casa también", dijo. "No nos importa. Queremos a todos los inmigrantes afuera".

"¿No se fundó este país en base a la inmigración?" contraatacó un protestante. "Cien años atrás", replicó Paulhy. "Norteamérica está llena y queremos limpiarla. Quiero espacio para salir y disparar mi pistola, lugar para estacionar".