Wiley Drake, 64
Buena Park, Calif.

El capellán oficial del Proyecto Minuteman, Wiley Drake, el pastor de la primera iglesia Baptista del sur en Buena Park, California, es un hombre lleno de contradicciones.

Por un lado, admite libremente que desde mediados de 1980 su iglesia ha ayudado a los inmigrantes ilegales a obtener la ciudadanía ofreciéndoles asesoramiento legal gratuito y asistencia en los trámites. Por otro lado, Drake alienta a que "todos mis hermanos y hermanas Baptistas del Sur" se unan al Proyecto Minuteman, un grupo cuyos miembros han sido considerados por el Presidente Bush como "vigilantes" pero Drake dice que realizan la labor de Dios. Su iglesia ha donado sábanas y comida a las patrullas fronterizas de Minutemen. Y, como lo señala OC Weekly: "Drake utiliza, rutinariamente, su programa de radio de derecha para protestar contra los inmigrantes ilegales y respaldar los esfuerzos del [nativista radical y Rep. de los Estados Unidos] Tom Tancredo [R-Colo., hasta diciembre, candidato a presidente] para construir una pared de 200 millas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México".Si bien Drake es un devoto cristiano, no es un hombre que ponga la otra mejilla. En agosto, cuando los Americans United for Separation of Church (Estadounidenses unidos para la separación de la iglesia y el estado) presentaron un reclamo formal con el IRS (Servicio de Impuestos Internos, por sus siglas en inglés) alegando que el apoyo por parte de Wiley para que Mike Huckabe sea presidente viola las leyes tributarias que prohíben que las iglesias y los ministros apoyen a los candidatos políticos, Drake respondió llamando a sus seguidores a rezar por la muerte del personal sin fines de lucro. El nombre de Drake también apareció como signatario en un documento en el sitio Web de Army of God (Ejército de Dios) que declaraba su apoyo a James Kopp, quien fue condenado en 2003 por asesinar a un médico que realizaba abortos. Drake ha argumentado desde ese momento que él no había autorizado la publicación de su nombre.

Hasta el momento, Drake ha logrado un tono más suave en su oposición a la inmigración ilegal. Cuando lideró una concentración "pro Estados Unidos" en 2006, una semana después de las marchas a favor de los derechos de los inmigrantes el 1 de mayo, le comentó a los periodistas: "Se está abusando y pagando salarios ridículamente bajos a la gente [los inmigrantes ilegales]. Eso nos está lastimando a nosotros y a ellos". Pero su esfuerzo por encuadrar la agenda de Minuteman en términos de los derechos humanos fueron socavados de mala manera cuando la multitud "pro Estados Unidos" comenzó a cantar: "¡Mexicanos váyanse!"