Conmocin en la Derecha

Furiosos ex colaboradores del Cuerpo de Defensa Civil Minuteman estn cuestionando los procedimientos contables del fundador del grupo Chris Simcox.
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El Principito se encuentra asediado.

Chris Simcox, fundador y presidente del Cuerpo de Defensa Civil Minuteman (Minuteman Civil Defense Corps, MCDC), está acostumbrado a defenderse contra la constante descarga de criticismo de los activistas de derechos humanos en el flanco izquierda de la política. Pero ahora Simcox también está siendo atacado desde la derecha, ya que importantes líderes anti-inmigración en todo el país lo critican acusándolo de ser un charlatán, un vendido y un traidor a su causa.

"Simcox parece no haberse dado cuenta que sus días de dinero fácil con Minuteman han llegado a su fin", expresa la líder del grupo de odio Coalición de California para la Reforma Inmigratoria (California Coalition for Immigration Reform) Barbara Coe.

Otros ex aliados que se han enlistado en contra de Simcox incluyen a Jim Gilchrist, cofundador del Proyecto Minuteman original con Simcox el año pasado; el líder del grupo de odio American Border Patrol Glenn Spencer; el antisemita y ex jefe del equipo de campo del MCDC Joe McCutchen; la fundadora de Estadounidenses para la Deportación Masiva (Americans for Mass Deportation) Liz DeMarco; y el líder del grupo de odio Salvemos Nuestro Estado (Save Our State) Joe Turner.

El punto crucial en torno al cual los propios partidarios de las ideas de Simcox se han puesto en su contra es su rechazo a rendir cuentas por los US$1.6 a US$1.8 millones en donaciones privadas que, según sus cálculos, ha recaudado el MCDC, incluyendo los US$600,000 para la "Cerca Fronteriza Minuteman", el objeto de una hábil campaña de recaudación de fondos con una meta establecida de $55 millones. Simcox ha prometido que el dinero recaudado en la campaña se utilizará en la construcción de una barrera de seguridad de alta tecnología a lo largo de 70 millas de tierras rancheras privadas en la frontera de Arizona. Las solicitaciones enviadas por correo masivo y los anuncios a color de plana completa del MCDC publicados en el periódico The Washington Times desde mediados de abril han publicitado a la Cerca Fronteriza Minuteman como una barrera "estilo israelí" "basada en las cercas utilizadas en Gaza y Cisjordania". Las ilustraciones para la recaudación de fondos muestran una zanja de 6 pies y rollos de alambre concertina respaldados por una cerca de malla de acero de 15 pies coronada con cámaras de seguridad a prueba de balas. Costo estimado: US$150 por pie.

La construcción empezó el fin de semana en que se celebrara el Día de los Caídos (Memorial Day) con gran fanfarria. Desde entonces, los voluntarios del MCDC han colocado un poco más de dos millas de alambre de púas de cinco hilos sujeto a postes de metal. Lo que han construido es una cerca para ganado estándar, cuyo costo aproximado es de US$1.50 por pie, o aproximadamente la centésima parte del costo de la barrera "estilo israelí" publicitada.

Hasta el momento, en otras palabras, la Cerca Fronteriza Minuteman no es gran cosa. "No detendría ni a un triciclo", publicó Glenn Spencer de la American Border Patrol en una reciente diatriba en internet. "Es vergonzoso que [Simcox] haya engañado a los estadounidenses de esta forma".

Simcox no respondió tres correos electrónicos y dos mensajes de correo de voz en los que se buscaba conseguir comentarios para esta historia. Pero en una declaración abierta para los medios de comunicación a finales de julio, él negó haber engañado a los donantes del MCDC. "La próxima sección [de la cerca] que se construya será la cerca completamente equipada de estilo israelí, cuya construcción empezará pronto", prometió. "Nuestro cronograma preciso dependerá de la resolución de unos cuantos problemas pendientes de ingeniería. NO dependerá de la hostilidad mal informada de aquéllos que buscan nuestro fracaso, o que desean causar controversia e incrementar las donaciones para sus organizaciones a punto de colapsar".

Simcox ha rechazado todas las solicitudes que le hicieran miembros y donantes actuales y pasados del MCDC, así como periodistas, para que divulgue algún registro financiero del MCDC. No declara dónde está el dinero, cuánto se ha gastado ni en qué se ha gastado, y arremete contra cualquiera dentro o fuera de su organización que se atreva a cuestionar su honestidad o autoridad. Gary Cole, ex director nacional de operaciones del MCDC, dijo que había sido despedido el verano pasado por "hacer demasiadas preguntas acerca del dinero".