Ataques Racistas en L.A.

Obedecieno ordenes de la Mafia Mexicana, miembros de pandillas de latinos del sur de California atemorizan y matan a personas de raza negra.
Una actitud predominante
Anthony Prudhomme no constituía una amenaza para Avenues. Aun así, fue asesinado dos meses después de haberse mudado a Highland Park, un barrio en el noreste de Los Ángeles donde viven muchos miembros de la pandilla. "No tenía nada [que pudieran robarle]", aseguró su madre. "No tenía nada cuando irrumpieron en su casa. Por eso estoy segura de que lo mataron por un galón. Ganan galones por asesinar a los negros".

Para un miembro de las pandillas, los "galones" son como la medalla de honor para un soldado. Los miembros de las pandillas de latinos del sur de California las ganan haciendo lo que se les antoja a sus padrinos de la Mafia Mexicana, una poderosa organización mafiosa con sede en el sistema penitenciario estatal de California, que controla a la mayoría de las pandillas callejeras de latinos al sur de Bakersfield.

De acuerdo con los expertos en pandillas y los agentes del orden, hace tiempo que existe una guerra racial entre la Mafia Mexicana y la familia de la Guerrilla Negra, una pandilla carcelaria rival compuesta por afroamericanos. Esta situación ha generado un odio racial tan intenso entre los líderes de la Mafia Mexicana, quienes tienen la óltima palabra, que decidieron dar "luz verde" contra todos los negros. Se trata de una suerte de fatwah que autoriza de modo permanente a los miembros de las pandillas de latinos a demostrar su valía, aterrorizando e incluso asesinando a todo negro que se encuentre en un barrio reivindicado como propio por una pandilla leal a la Mafia Mexicana.

"Esta actitud predomina ampliamente en todas las pandillas [de latinos]", afirma Tim Brown, supervisor de seguimiento de la persona en libertad condicional del Condado de Los Ángeles. "Mientras las pandillas [callejeras] continóen bajo la influencia de las pandillas carcelarias, en particular de la Mafia Mexicana, el racismo forma parte de su razón de ser y de la continuidad de su existencia".

El otoño pasado, cuatro miembros de Avenues fueron condenados por la justicia federal por conspirar para privar a los negros de sus derechos civiles en Highland Park. A fines de noviembre tres de ellos fueron condenados a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional; un cuarto integrante debía recibir su sentencia al mes siguiente.

Sin embargo, el problema está más generalizado. No se trata de una ónica pandilla en un solo barrio.

Miembros de pandillas de latinos han cometido delitos al azar, motivados por odio racial, en las 88 ciudades que conforman el Condado de Los Ángeles. Algunas de las pandillas involucradas son: Pomona 12, de la ciudad de Pomona; 18th Street Gang, en el sureste de Los Ángeles; Toonerville, en el noreste de L.A.; y Varrio Tortilla Flats, en Compton.

En 2002, en un caso típico, tres miembros de Pomona 12 atacaron en el frente de su casa a Kareem Williams, un adolescente afroamericano. Cuando su tío Roy Williams corrió en su ayuda, el miembro de la pandilla Richard Díaz le dijo que "los negros no tienen derecho a vivir en Pomona porque es territorio de la pandilla de la calle 12". De acuerdo con lo dicho por testigos, Díaz ordenó a otro integrante de la pandilla: "¡Saca la pistola! ¡Dispara a los negros! ¡Dispara a los negros!" No se disparó un solo tiro.

La violencia no se limita al Condado de Los Ángeles. En noviembre seis miembros de una pandilla de latinos de Carlsbad, California, fueron arrestados y acusados de delitos de odio por, segón se dijo, proferir insultos racistas contra un adolescente negro mientras lo pateaban y le propinaban golpes de puño. La policía dijo que el joven no era miembro de una pandilla. Ese mismo mes dos miembros de Fresno Bulldogs, una pandilla de latinos de Fresno, California, fueron condenados por tentativa de homicidio en lo que la policía describió como delito de odio, cuando dispararon al azar a un hombre negro de 41 años. De acuerdo con la policía, los atacantes usaron epítetos racistas y dijeron a la víctima: "No queremos personas de tu raza en nuestra calle".