Ataques Racistas en L.A.

Obedecieno ordenes de la Mafia Mexicana, miembros de pandillas de latinos del sur de California atemorizan y matan a personas de raza negra.
Diez años de terror
La violencia contra los negros por parte de las pandillas de latinos de Los Ángeles viene ocurriendo durante más de una década. Un informe efectuado en 1995 por el Departamento de Policía de Los Ángeles (Los Angeles Police Department, LAPD) sobre la actividad de las pandillas de latinos en el barrio de Normandale Park afirmó: "Esta pandilla ha estado involucrada en un programa permanente para erradicar a los ciudadanos negros de su barrio". Un informe de 1996 del LAPD sobre las pandillas del este de Los Ángeles afirmó: "Las pandillas locales atacarán a todo negro que entre en la ciudad".

Pero si bien la campaña de terror racista de las pandillas de latinos no es nueva, los expertos en pandillas y las autoridades del orden aseguran que en la actualidad la intensidad y la frecuencia del terrorismo contra los negros está aumentando, a medida que sigue creciendo rápidamente el territorio reivindicado como propio por las pandillas de latinos de Los Ángeles. Además, mientras cada vez más negros abandonen las zonas urbanas deprimidas de Los Ángeles hacia barrios más seguros, las personas que permanezcan en ellas se tornarán más vulnerables.

"No veo que los negros tengan mucho futuro en Los Ángeles", aseguró James Lewis, asistente de seguimiento de personas con libertad condicional del LAPD. El funcionario es de raza negra y se ocupa específicamente de las pandillas de latinos del noreste de Los Ángeles, incluida Avenues. "Esta situación no sólo afecta a los miembros de las pandillas, sino también la situación [de los negros] en la ciudad de Los Ángeles".

Desde 1990, la población afroamericana de Los Ángeles ha disminuido a la mitad a medida que los negros se reubicaban en los suburbios y los latinos se mudaban a barrios históricamente ocupados por negros. Cuando se atraviesa la zona de South Central, es obvio que el paisaje urbano ha cambiado radicalmente desde la era de los Bloods contra los Crips, tal como se mostraba en películas como Colors, Boyz N The Hood y Menace II Society. No sólo hay muchos menos negros caminando por la calle sino que también hay muchos menos miembros de pandillas de negros. La piel morena y los pantalones caqui anchos han desplazado a las bandanas rojas y azules de los Bloods y los Crisps.

El LAPD estima que existen en la actualidad 22.000 miembros de pandillas de latinos, considerando solamente la ciudad de Los Ángeles. Esta cifra no sólo es mayor que todos los Bloods y los Crips; es mayor que todos los negros, asiáticos y miembros de pandillas de blancos en conjunto. Casi todos esos miembros de pandillas de latinos de Los Ángeles _ ni hablar de aquellos en otras ciudades californianas_ son leales a la Mafia Mexicana. La mayoría ha sido minuciosamente adoctrinada en el racismo violento de la Mafia Mexicana durante sus temporadas en prisión, donde la mayoría de las pandillas tienen su base racial.

"Cuando empecé a trabajar con las pandillas, solían ser mixtas. Tanto negros como latinos podían pertenecer a la misma pandilla", asegura Lewis, el asistente de seguimiento de personas con libertad condicional del LAPD. "Pero cuando iban a prisión, debían ser latinos en vez de integrantes de la pandilla. Entonces sus enemigos pasaban a ser los afroamericanos".

Un caso de referencia
En Highland Park, ubicada justo hacia el norte del centro de la ciudad y una de las áreas más antiguamente pobladas de Los Ángeles, ha habido por lo menos tres asesinatos "con luz verde" por motivos raciales cometidos por miembros de Avenues desde 1999.

Además de Anthony Prudhomme, las víctimas incluyen a Christopher Bowser, un hombre de raza negra que fue acosado y agredido esporádicamente durante años por miembros de Avenues y luego le dispararon a plena luz del día en una parada de autobuses, y a Kenneth Kurry Wilson, que ni siquiera vivía en las inmediaciones. Wilson estaba simplemente estacionando su auto para que bajara su sobrino luego de permanecer hasta bien entrada la noche en un bar, cuando su camino se cruzó con el de miembros de la pandilla Avenues que conducían una camioneta robada. De acuerdo con testimonios efectuados más tarde en el tribunal, uno de los miembros de la pandilla que se encontraba en la camioneta divisó a Wilson y propuso: "Oigan, ¿quieren matar a un negro?" El grupo abrió fuego sobre Wilson, quien murió instantáneamente.

Los asesinatos de Bowser y Wilson condujeron a un proceso criminal innovador, presentado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. En agosto pasado, en dicho proceso se condenó a Alejandro "Pájaro" Martínez, Fernando "Cuco" Cázares, Gilbert "Suertudo" Saldana y Porfirio "Soñador" Ávila por violación de la ley federal sobre delitos de odio y luego se los sentenció a prisión perpetua en una prisión federal. (Ávila ya estaba cumpliendo una sentencia de cadena perpetua luego de haber sido enjuiciado por su participación en los asesinatos por el estado de California, mientras que Saldana fue encarcelado por su participación en otro asesinato). En el pasado, los fiscales federales habían usado las leyes de conspiración para violar derechos civiles en contra de los miembros de grupos de defensa de la supremacía blanca, tales como el Ku Klux Klan. El caso federal contra Avenues fue la primera vez que el Departamento de Justicia usó dichas leyes contra miembros de una organización delictiva no blanca, afirmaron los funcionarios.

"En una comunidad diversa como Los Ángeles, nadie debería sufrir amenazas y actos de violencia por motivos raciales, tales como los cometidos [por Avenues]", afirmó la fiscal Debra Wong Yang en una declaración divulgada luego de que se dieran a conocer los veredictos.

Las víctimas, agregó Yang, "fueron asesinadas por los acusados simplemente por ser afroamericanos que eligieron vivir en un barrio en particular". Durante el juicio, los fiscales federales también detallaron una serie de delitos de odio no letales cometidos por miembros de Avenues en años recientes, para establecer un patrón de acoso racista violento.

La evidencia mostró a miembros de Avenues golpeando con una pistola a un negro que estaba trotando en Highland Park; cómo usaron un garrote de metal para azotar a un hombre negro que se había detenido para hacer una llamada en un teléfono póblico; cómo dispararon a un joven negro de 15 años que montaba una bicicleta y cómo dibujaron los contornos de cuerpos humanos con tiza en la entrada de la casa de una familia negra que se había mudado al barrio.

Los fiscales aplicaron las leyes federales sobre delitos de odio contra Avenues para enviar a todas las pandillas de latinos del Condado de Los Ángeles el mensaje de que no se tolerará la limpieza étnica. (Cumplir la sentencia en una prisión federal es una amenaza más grande para los líderes de las pandillas que la sentencia en una prisión estatal de California, porque en el sistema federal no hay libertad condicional y porque el gobierno federal transfiere de manera rutinaria a los líderes de las pandillas hacia cárceles alejadas, donde no cuentan con el respaldo y protección de sus grupos).

"Estamos preocupados por la violación de los derechos civiles de las personas", declaró Thom Mrozek, vocero del fiscal, a Intelligence Report. "Es obvio que no debería ocurrir que a alguien lo baleen en una parada de autobuses sólo por ser negro".

Es posible que el mensaje del gobierno haya sido recibido, pero no lo están obedeciendo. En otoño, poco después de que terminara el juicio federal por delitos de odio, James "Tiro al aire" Campbell, de 47 años y miembro de Avenues, fue acusado de efectuar amenazas de muerte por haber apuntado con una pistola a un estudiante afroamericano de 17 años en Highland Park, en el segundo incidente de ese tipo ocurrido ese mes.

Mrozek dijo que en la actualidad no hay planes para presentar acusaciones federales de delitos de odio contra otros miembros de pandillas de latinos, aunque reconoce que "es probable que todavía se sigan produciendo" delitos de esta índole.