Rusty Childress, 42
Phoenix, Ariz.

"México es el problema, ellos no son la solución. Exportan sus indigentes hacia el norte para obtener millones de dólares cada año", proclama George "Rusty" Childress, un acaudalado comerciante de automóviles de Phoenix. "El punto principal es que los inmigrantes ilegales se irán cuando ya no se sientan cómodos quedándose aquí".

Childress aporta su cuota para acelerar el proceso.

Como presidente de Unidos por un Estados Unidos Soberano, Childress preside cumbres semanales en contra de la inmigración en su concesionaria de Kia. Algunos de los oradores fueron Glenn Soencer, fundador del grupo xenófobo: American Border Patrol (Patrulla Fronteriza Estadounidense); John Watson de los White Knights of America (Caballeros Blancos de Estados Unidos); el neonazi J.T. Ready, quien compara a los inmigrantes mexicanos con "moscas que sobrevuelan un perro muerto a quien chupan hasta dejar seco"; y el legislador estatal Russell Pearce, quien reenvió, infamemente, un correo electrónico del grupo neonazi: National Alliance (Alianza Nacional) a sus seguidores en 2006.

Ese fue el año en que Childress fundó el grupo de ciclistas xenófobos: los American Freedom Riders (Ciclistas Estadounidenses por la Libertad), que acosaban a los trabajadores diurnos en el área de Phoenix. Pero lo expulsaron de su propio grupo ese año luego de que los miembros cuestionaran la condición de inmigrantes de los latinos que se encontraron lavando los automóviles y realizando tareas de portería en la concesionaria de Childress. Los miembros de American Freedom Riders (AFR) dicen que cuando se enfrentaron con Childress, se defendió diciendo que los trabajadores no eran su responsabilidad porque un subcontratista los había contratado. Eso no cayó bien entre los ciclistas nativistas y lo quitaron del grupo.

Childress formó un grupo de ciclistas similar, Riders USA (Ciclistas de Estados Unidos de América), con un logo prácticamente idéntico, pero siguió representando al portavoz de AFR ante la prensa hasta junio de 2007, a pesar de la irritación de sus antiguos aliados. "La magia de los American Freedom Riders es que al ser ciclistas no debemos fingir ser políticamente correctos", escribió Childress en una carta al editor publicada en diciembre. "Estamos profundamente en contra de la inmigración ilegal, hasta nuestras médulas ciclistas, y ni una racionalización nos detractará de nuestra tolerancia cero".